domingo, 17 de junio de 2018

DOMINGO XI DEL TIEMPO ORDINARIO

1. Jesús anunciaba el Reino de Dios con muchas parábolas. Los catalanes cuando hablamos “paraboleamos, parlem”, decimos parábolas, palabras. En castellano “hablan”, fabulen. Explicamos las cosas envolviéndolas, indirectamente con alguna fábula o comparación. Si no lo entendemos, preguntamos. 

2. Es el sistema de Jesús, cuando habla del reino lo hace con parábolas o comparaciones. Hablando del Reino de Dios, suele decir: la manera como Dios reina o gobierna “se asemeja a”... y lo compara con cosas muy sencillas y vulgares. ¿Qué hacen con las plantas de la azotea o del balcón de casa? ¿No reparan en el proceso del grano de trigo desde que es sembrado hasta que con la hoz, como se hacía antes y hoy con estas maquinizas, lo segamos, o lo trillamos u horneamos el pan? ¿Quién no se maravilla del proceso que siguen los hijos desde que se van formando en el vientre materno hasta que nacen y crecen? 

3. En estos hechos de vida, Jesús lee la acción de Dios: ¡Qué energía vital tiene aquel granito y con qué discreción se va desarrollando bajo tierra y cuando brota y se hace espiga! Con silencio, discreción y eficacia. 

4. En tiempo de Jesús, como en el nuestro, había gente muy impaciente que querían marcar el ritmo de crecimiento del reino de Dios. Estaban los fariseos, hombres piadosos, que se afanaban para apresurar el reinado de Dios a base de oraciones, ayunos y prácticas devotas. Estaban los zelotas que querían implantar el reino de Dios por la violencia y a resistencia armada contra la opresión del imperio romano. Había otros que se dedicaban en cuerpo y alma a calcular el cómo y el cuándo de la intervención de Dios. 

5. Jesús afirma que el reino es cosa de Dios. Él tiene la iniciativa y lleva su proyecto según el ritmo de las cosas importantes. El labrador no puede violentar el proceso de crecimiento de la siembra. Es verdad que también nosotros tenemos algo a hacer y a decir. San Pablo que se deshacía por implantar y desarrollar comunidades cristianas, lo tenía muy claro: Yo he plantado, Apolo ha regado. Pero es Dios quién hace crecer. El mérito, la medalla se lo lleva Dios. 

6. Con la parábola del grano de mostaza, Jesús recalca una maravilla. Una cosa tan menuda e insignificante, cuando se pone a desplegar su dinamismo vital, no tiene límites. El contraste entre la pequeñez del grano sembrado y la copa de la planta cuando ya es un árbol, sugiere la fuerza irresistible del Reino de Dios que despliega su dinamismo silenciosamente, poquito a poco a través de la acción y la enseñanza de Jesús de apariencia tan sencilla y pobre. 

7. La comunidad tan pequeña que se reunía entorno a Jesús, esta nuestra comunidad tan sencilla y tan humilde, está abierta a todas las culturas y pueblos del mundo. Como el árbol donde anidan pájaros de toda clase. 


8. Las dos parábolas de Jesús contienen un mensaje de esperanza: lo eran para los que escuchaban a Jesús. Y lo son también para nosotros. Nos invitan a trabajar en la obra de Jesús confiando no en nuestro esfuerzo sino en el poder del amor infinito de Dios. La palabra que la madre dice al niño, la instrucción en una catequesis de comunión o en el Mijac, el ejemplo del padre que enseña con su ejemplo de honradez y generosidad, la palabra que un día alguien ha captado al vuelo en una homilía o en una conversación un día que desplegarán toda su energía en vidas humana y cristianamente fecundas. 

9. Una palabra para los que ya somos o nos sentimos algo mayorcitos. No nos desanimemos porque ya no tenemos la vitalidad de unos años atrás. San Pablo supone que ya lo sabemos: Mientras vivimos en este mundo somos como nómadas que andamos lejos del Señor. No lo vemos pero lo amamos. Y creemos que un día nos encontraremos viviendo con Él. Entre tanto seguimos el consejo del Apóstol: mientras nos encontramos con el Señor en la Eucaristía y en nuestro día a día, miremos de complacerle en todo. Y disfrutemos de nuestro cuerpo y de nuestro mundo hasta que salgamos al encuentro de nuestro Padre y de los muchísimos hermanos que nos esperan. 

10. No lo dudemos: contando con nuestra pequeñez, el Señor obra maravillas como las obró en Santa María. Sembremos pequeñas semillas, cultivémoslas con amor y dejemos en sus manos lo que somos y lo que hacemos. Después de todo, nosotros somos lo que somos gracias al amor y a la esperanza de nuestros padres y de todos cuantos nos han acompañado en el camino. El granito de mostaza ya es un árbol que acoge con amor a los acuden a él.

Texto: J. Sidera cmf
Foto: A. Daufí cmf

martes, 12 de junio de 2018

FINAL DE CURSO

Si es que se puede hablar de final. Porque si el curso se refiere al estudio, no deberíamos dejar de estudiar nunca y, si se quiere estudiar y conocer la vida, nunca se aprende del todo o, dicho de otra manera, siempre estamos aprendiendo a vivir. ¿Hay alguien profesor de la vida? No, todos somos estudiantes de la misma. Anthony de Mello escribió que hay dos tipos de educación: la que te enseña a ganarte la vida y la que te enseña a vivir. Esta es educación interior, importante y decisiva. Cada persona está llena de posibilidades y es objetivo de la educación ayudar a cada persona a que las descubra y desarrolle.


De educación hablamos todos. Y, como en casi todo, hay que hablar menos y actuar más, es decir, hablar menos y educar más. Se educa con amor y con responsabilidad. Y cada educador, si lo es, ha de tener en su mente y en su corazón un buen modelo de humanidad y de vida que debe trasmitir con su propia coherencia de vida. Un educador siempre debe preguntarse qué modelo de vida está transmitiendo con sus obras. 

Entre otras cosas, y hoy de manera especial, hay que valorar y cuidar la dimensión moral de la vida personal en los programas de educación, sea familiar o escolar. Si el objetivo es sólo formar hijos o ciudadanos para que vivan bien en un estado llamado supuestamente de bienestar, nos quedaremos cortos y no ofreceremos raíces fuertes para aguantar los embates de la vida. Hoy hay riesgo, y quizá ya no riesgo sino realidad, de ofrecer una educación superficial y demasiado pegada al suelo que ignora la dimensión espiritual de la persona, el fundamento moral de los comportamientos y el ponerse cara a cara con el misterio de la vida entera.

Texto: J. Mª Ferrer
Foto: archivo Cultura y Fe hoy

domingo, 10 de junio de 2018

DOMINGO X DEL TIEMPO ORDINARIO

1. Jesús está formando a su torno una nueva familia. Ha escogido a doce discípulos para que compartan la vida con él y para formarlos y enviarlos luego a continuar su misión. 

2. En realidad fue poco comprendido. Su familia de Nazaret no lo veía nada claro. Jesús trabaja demasiado. Es imprevisible. Ha dejado su taller de carpintero y ahora se ha arriesgado a ir de acá para allá predicando el reino de Dios. Con su manera de hacer se compromete él y compromete a la familia. ¿No estará fuera de sí? Esto la familia. 

3. Pero los sabios y santos venidos de Jerusalén, se le atacan descaradamente. Tiene aspecto de profeta, pero en realidad está poseído del demonio. Es más, está en conchavado con el jefe de los demonios, Satanás, para hundir el reino de Dios que tanto predica. Una imagen bien negativa la de Jesús. ¿Loco? ¿Mago? ¿Poseído de ideas destructivas bajo la apariencia de liberar a los endemoniados? ¿Colaborador del mismísimo Satanás? 

4. Jesús se defiende atacando con argumentos incontestables. Satanás no es tan imbécil que luche contra sí mismo en guerra civil. Las familias, los pueblos las naciones divididas se están abriendo la fosa. No tienen remedio. Satanás es más avispado y evita crearse enemigos entre los suyos. 

5. Jesús, tan paciente, no tolera que se llame malo lo que es bueno ni que se atribuyan intenciones diabólicas a lo que viene de Dios. Si Jesús expulsa demonios, si se dedica a estructurar personas, a liberarlas de todas las manías, ideas o proyectos destructivos, evidentemente actúa conectado con el Padre que lo ha enviado. Atribuirlo a fuerzas negativas o diabólicas o a conjuraciones con las fuerzas del mal, es un pecado contra el Espíritu Santo, un pecado contra la luz. Y es cerrarse al perdón de Dios, que si algo quiere es salvar y perdonar. 

6. Es comprensible que la familia de Jesús no lo viera muy claro, que no entendiera algunas maneras suyas de hacer y de decir, que algunos criticase abiertamente una conducta que no se ajustaba a la legalidad vigente y se negasen a hacerse discípulos. Pero lo que no es admisible es emperrarse en negar la evidencia, amar más la oscuridad que la luz. 

7. Se habla poco del pecado contra el Espíritu Santo. Y sin embargo es muy actual y frecuente, no solo en el nivel de la fe, sino a nivel de la simple humanidad. Lo que ahora llaman postverdad es una forma de pecar contra el Espíritu Santo. Falsifica y deforma los hechos objetivos para destruir una persona, un proyecto, un ideal político o religioso. No hace mucho en un país se propagó la idea de que una ONG dedicada a salvar náufragos era una mafia disfrazada de filantropía. 

8. Aun así, el Evangelio de hoy es mucho evangelio. Si bien ataca duramente el pecado contra el Espíritu Santo, contra la luz, contra la objetividad, nos dice también que cualquier pecado por gordo que sea Dios nos lo perdona cuando rezamos de corazón al Padre: perdónanos nuestros pecados, porque hemos aprendido de ti a perdonar. 

9. Proclama además una verdad muy consoladora. Jesús anima a “su Madre y los hermanos” a superar el vínculo familiar y a ponerse en otro nivel. La nueva familia de Jesús se basa en la fe y la aceptación práctica del Evangelio. Ser consanguíneo de Jesús no es garantía de nada. La auténtica grandeza de Santa María no le viene del hecho de ser la Madre de Jesús, sino de la fe y la generosidad con que se puso a disposición del Señor. Soy la Esclava del Señor. Estoy a su disposición. 

10. Cuando, como María, acogemos la Palabra de Jesús y la cumplimos, somos hermanos, hermanas y madres –¡madres!- de Jesús. Y si el Espíritu Santo encuentra en nosotros la misma actitud de María, formará en nosotros, en nuestra parroquia y en la iglesia al mismo Jesús que formó en ella... Y Jesús se encarnará en cada uno de nosotros y lo traeremos al mundo como María.

Texto: J. Sidera cmf
Foto: A. Daufí cmf

viernes, 8 de junio de 2018

LIBROS: "EN LA MESA CON FRANCISCO" de Roberto Alborghetti

"En la mesa con Francisco. Los alimentos y las recetas en la vida del Papa".


Pocas personas saben que el Papa Francisco se graduó en Química de los alimentos y que la comida y la cocina juegan un papel importante en su vida.

El libro presenta 36 recetas sabrosas y fáciles de preparar que han acompañado momentos destacados de la vida de Jorge Mario Bergoglio.

A partir de esta relación con los alimentos, Roberto Alborghetti, uno de los biógrafos más relevantes del Papa, nos descubre una faceta inédita de su personalidad.


Edita: Larousse Editorial S.L. Año: 2018 Páginas: 208 ISBN: 978-84-17273-09-5
Formato: 19,00 x 24,50 Encuadernación: Cartonado

Texto: Larousse Editorial
Foto: archivo Cultura y Fe hoy

domingo, 3 de junio de 2018

CORPUS CHRISTI 2018

1. En cada Eucaristía Jesús renueva la alianza de Dios con nosotros y de nosotros con Dios. La fiesta de Corpus Christi centra nuestra atención en el gran regalo que Jesús nos ha hecho garantizando su presencia sacramental entre nosotros. Las lecturas enmarcan la fiesta en un clima de alianza. En cada Eucaristía Jesús renueva la alianza de Dios con nosotros y de nosotros con Dios. Es mi sangre de la nueva alianza... 


2. La nueva alianza de que habla Jesús, supone la alianza de Dios con el pueblo de Israel. Dios, que lo ha liberado de la pesada esclavitud en Egipto, lo invita a hacer una alianza con él para continuar el gran proceso de liberación. Moisés erige un altar, hace sacrificar víctimas, recoge la sangre en barreños e invita a todos los asistentes al acto fundacional del pueblo. 

3. El pueblo se compromete solemnemente: «Haremos todo lo que dice el Señor». Moisés rocía con la sangre el altar, que representa a Dios. La fiesta concluye con la comida sagrada compartida con la alegría de sentirse pueblo libre y amado de Dios y con una misión en la historia propia y de la humanidad. 

4. El pueblo no siempre correspondió a los buenos propósitos del desierto. Eran tan inconstantes y tan olvidadizos como nosotros. Rompió a menudo la alianza. Por esto Dios anunciaba una nueva para más adelante. 

5. Vienen días, dice el Señor, en que concluiré con la casa de Israel y con la casa de Judá, una alianza nueva: Pondré mis leyes en su entendimiento y se las grabaré en el corazón. Yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo. 


6. Durante la última cena con sus discípulos, Jesús recuerda que ha llegado el momento de sellar la nueva alianza de Dios con los hombres. Para garantizarla basta su entrega personal al servicio de Dios y de la humanidad. Aquí me estoy, oh Dios, para hacer tu voluntad. Jesús lo expresa haciéndose comida y bebida: Esto es mi cuerpo. Esto es mi sangre, la sangre de la alianza, derramada por todo el mundo. Y será para siempre nuestro compañero de camino compartiendo con nosotros su presencia con el Pan y su Palabra. 

7. Así nace, se hace y crece el nuevo pueblo de que habla el Concilio Vaticano II: Un pueblo que tiene a Cristo por Cabeza. Cristo entregado a la muerte para perdonarnos los pecados y resucitado para hacernos justos. 

8. Tiene un distintivo: la dignidad y la libertad de los hijos de Dios, en cuyo corazón habita como en un templo el Espíritu Santo. Una ley: el nuevo mandamiento de amar como el mismo Cristo nos ama. Una ley no escrita en tablas de piedra, exterior al hombre, sino escrita en el corazón. El Espíritu Santo nos impulsa a dirigirnos a Dios como Abbá, Padre. Somos hijos, no esclavos. Un objetivo: el Reino de Dios se realiza en la medida en que Dios es conocido y amado y siempre que el hombre, cualquier hombre, es reconocido, dignificado y humanizado. Se trata a la humanidad en todos sus niveles de la corrupción política, financiera, religiosa, social para obtener la libertad de los hijos de Dios. Cada Eucaristía renueva la alianza de Dios con nosotros y de nosotros con Dios. 

9. El día de Corpus se celebra la procesión del Señor sacramentado en la custodia. Jesús pasa por las calles y plazas bendiciendo a las personas y sus puestos de trabajo y de esparcimiento. Se complace en vivir entre los hombres y las mujeres y en el corazón de los niños. Y en cada enfermo y discapacitado o marginado. La misa de cada domingo empieza justamente cuando la misa se acaba. Hoy, una vez más, tomamos conciencia de que somos el sagrario y la custodia de Jesús. Él en nosotros y por medio de nosotros pasa haciendo el bien. Así su amor se hace visible y sensible a la gente con quien compartimos el pan que comemos y el aire que respiramos. 

10. En un plan pastoral se hablaba de la Iglesia en salida. ¡Hombre! exclamó un agente de pastoral. ¿Qué es el Corpus sino la Iglesia en salida? Hay que aprovechar esta oportunidad. Bien, pero Jesús nos dice que somos levadura y sal de la tierra. Bien está que las guardemos en un lugar privilegiado. Pero de nada servirán si no las mezclamos con la masa o en la comida. La Iglesia en salida nos recuerda que como sal y levadura nos hemos de hacer presentes en cualquier ambiente, con su misma discreción y eficacia. Siempre y en todas partes el cristiano es presencia de Jesús. 
Texto: J. Sidera cmf
Foto: A. Daufí cmf

viernes, 1 de junio de 2018

"GARABANDAL, SOLO DIOS LO SABE" EN LO MÁS ALTO DEL CINE

EN EL PALACIO DE HIELO DE MADRID EL 15 DE JUNIO
Y PRIMER ESTRENO INTERNACIONAL EN ECUADOR EL 8 DE JUNIO. 

Después del éxito en numerosas pantallas de toda España (más de 32.000 espectadores), esta película se encuentra en el Top 20 de películas españolas proyectadas este año. El doblaje en inglés en breve permitirá que el largometraje pueda estrenarse en EEUU y otros países de habla inglesa pasado el verano. 

Estamos a 18 de junio de 1961. En una pequeña aldea del norte de España, San Sebastián de Garabandal, cuatro niñas —Conchita, Jacinta, Mari Loli y Mari Cruz— afirman haber tenido una aparición de san Miguel Arcángel. Días después —el 2 de julio de 1961—, reciben la visita de la Virgen del Carmen. Tras esta primera vez, se siguen más de dos mil encuentros con la celestial Señora. El párroco del pueblo, don Valentín, y el brigada de la Guardia Civil, don Juan Álvarez Seco, se encontrarán súbitamente implicados como protagonistas en un acontecimiento que les desborda, tratando de comprender dónde está la verdad, frente a una jerarquía perpleja, y ante una multitud cada vez más creciente de personas que acuden al pueblo en busca de respuestas. 

Interesantes e importantes han sido algunas de las críticas realizadas por expertos del mundo del cine: Juan Manuel Cotelo por su parte, recién salido del estreno de Valencia el día 2 de febrero, escribía en su web Infinito+1 una entusiasmada crítica de la que resaltamos solo algunas frases: «Acabo de salir del cine y no quiero esperar ni un minuto más para escribir mis primeras impresiones sobre la película GARABANDAL. Uff… siempre me cuesta escribir sobre las películas que me han gustado mucho, mucho, mucho, mucho… No es sencillo ordenar un volcán de emociones. (…) GARABANDAL va de conversión y, por eso —sobre todo, por eso— es una película importante y necesaria. La recomiendo y pido que, quien desee verla, lo haga cuanto antes. En el cine, en pantalla grande, en silencio, sin distracciones. Merece la pena. Mi agradecimiento más profundo a sus productores». También Jerónimo Martínez en «Estrenos de cine» dentro de la programación de «Fin de semana» de la COPE, afirmaba el 2 de febrero: «Realizada con muy poquito dinero, mucho entusiasmo y una perspectiva muy original porque el guion, que está bastante bien, pone como punto de perspectiva a un brigada de la Guardia Civil. (…) Un resultado digno». 

Garabandal, solo Dios lo sabe” es un largometraje realizado y producido por «Mater Spei A.I.E.». Todos los participantes en este proyecto lo han hecho a nivel voluntario. Ninguno tenía experiencia cinematográfica previa, ni trabaja en el mundo del cine. Prácticamente lo mismo se puede decir de casi todo el equipo técnico incluyendo al director artístico, Brian Jackson.

Texto: Prensa Mater Sei y redacción Cultura y Fe hoy
Foto: cartel oficial

lunes, 28 de mayo de 2018

SOMETERSE O LA LIBERTAD

Hace algunas semanas empecé a leer una novela que no voy ni a comentar ni a valorar, esa no es mi intención. Como hoy consultamos más o menos comúnmente internet pude leer una crítica desde ese lugar entre “soflamista” y pagado de sí mismo que es el moderno-progresismo. Más allá de toda crítica literaria y/o técnica, de sus fuentes, influencias y “valores” el sujeto que hacía la crítica con una suficiencia, supongo que él creía muy ilustrada, degradaba a la obra a la condición de un producto casi deleznable. 

La novela de Natalia Sanmartín Fenollera se titula "El despertar de la señorita Prim". 

Si hacía el mentado sujeto una crítica, si gastaba su tiempo, fuerza neuronal y saber ilustrado-progre-moderno en <tamaña cosa> sólo se me alcanza que pudo ser por dinero o por compromiso con el lugar donde apareció su crítica. Ahora bien, la cuestión no es si es este libro u otro o este sedicente moderno u otro, no. Tenemos que vivir aunque algunos por comodidad o por cobardía o por defección o por cualquier otra deficiencia humana, muy humana, pero no por eso legítima, más allá de un patrón culto-vital que de manera abrumadora acepta que la interpretación pública y casi totalmente publicada sea la de estos augures de la verdad. Necesitan matar, un cuerpo inerte, para palpar con su saber: nihilismo, morbosidad. 

Que existan estos detentadores ilustrados-postilustrados de la verdad, que existan gentes que entreguen su alma a cambio de tranquilidad de cuerpos-cuentas-negocios-conciertos educativos o de otra naturaleza no es un problema definitivo-final. El grave problema es que intenten con todas sus fuerzas, incluido el Estado (legislación, ideología de conformación en la educación…), las fuerzas de sus negocios, la compañía potente cosmopolitista-mundialista… socavar las conciencias de aquellos que tradicionalmente han sido educados en el respeto de bienes, cuerpos y almas. 

Nihil novum sub sole dirán los perezosos o los que ya han vendido su alma…o los que necesitan atención profesional, por cobardía. Claro, diría el padre de la modernidad, sí pero no le responderíamos los que no estamos marcados por el signo universalizador de la geometría. Es necesario, si queremos estar en la realidad, tener claro que muchos y mucho ya laboran para cegar definitivamente el acceso <desvelante> a la verdad (y no sólo los “rotulados” de pre-pro-post ilustrados oficiales). Sin embargo no está claro que todo sea un revival de este “saco de iniquidades” del hombre de todos los tiempos. 

La tarea hoy es empezar a vivir apartando de nuestro lado todo lo que vomitaríamos siguiendo la norma para esa limpieza interior que se lee en el Evangelio. La intoxicación contrapersonalista es de tal calado y virulencia que nos va quizá de días nuestra continuidad como seres libres. Si, de días y esto sólo lo puede entender el que esté en la realidad. 

Es un <problema> antropológico, no es psiquiátrico, ni de tacticismo político o institucional (subvencionado, concertado o en sus diversas formas nepotizantes). Aquellos que saben que tienen que vivir desde la dignidad responsable y actual como personas vocacionadas tienen que formar la realidad frontal de la vida que se nos quiere ocultar y negar. Queremos vivir en el horizonte de la Eternidad y siempre luchar contra lo que pretende sustituir la verdad vital por su inanidad. 
 

Vivir ahora… señores y señoras. ¿A qué esperan? La lógica de la Eternidad ya empezó, no esperen que desde esos lugares-Instituciones que han acompañado a este declive de la persona qua persona se lo planteen. Ya pudieron, y no lo hicieron. 

Es la hora (kairos) de un encuentro personal, persona a persona para salvar la vida personal, y por encima de todo vivir… que significa en las familias, instituciones, etc, también organización, PERO, para la vida y no para caerles bien o hacer carrera en un mundo donde la libertad ya no puede existir: la libertad de las personas. 

Claro, muy claro: Absténganse los que necesiten otros “negociados-especialistas”, trepas, desocupados, aburridos de la vida y PERSONAS de ninguna calidad (última abstención: asertivos de toda condición). 

Pd.: No mezclar ni confundir antropología con psicología. Nuestra necesidad (genérico) no es terapéutica, couching, counseling… Que la ideología, cultura y sociedad contemporáneas desconfiguren a los individuos es una consecuencia y no la causa de los que nos pasa.

Texto: redacción Cultura y Fe hoy
Foto: archivo Cultura y Fe hoy